Decoración del cuarto del bebé (I): Expedit de IKEA

Ya sabéis que nuestro foco no es la decoración, pero sí que nos gusta escribir algún post relacionado con este tema. Y es que, la verdad, en lo que se refiere a cuartos de bebé y de niños, ya hay un montón de tiendas y de opciones.

La verdad es que, cuando se trata de muebles que vas a usar durante unos cuantos años y para varios niños, hay veces que merece la pena gastarse algo más de dinero, pero también creemos que hay muebles para el cuarto del bebé de IKEA muy económicos, duraderos, y por supuesto, muy monos! Y sobre eso vamos a escribir hoy y en algún post de más adelante, como indica el título.

Hoy nos vamos a enfocar en el mueble EXPEDIT de IKEA, o en el nuevo que sacaron para sustituirlo, KALLAX. Ya os enseñamos aquí, que nosotros lo tenemos, y lo habíamos “hackeado” con unos pomos de Zara Home que habíamos pintado.

Así que, con la ayuda del todopoderoso Pinterest, queremos traeros algunas de las ideas que hemos visto con este mueble que nos han encantado.

Este es pequeño, de 4 huecos y nos gusta que está puesto a modo de mesilla de noche con su lamparita:

Expedit ikea 4 mesilla noche

Este otro es más grande, como el que tenemos nosotros y nos gusta que lo han usado como cambiador y con cestos debajo que tienen muchísima capacidad. Nos encanta la combinación con ese espejo:

expedit ikea cambiador y cestos

Otro cambiador, pero esta vez combinado con cajones para tenerlo todo bien ordenado y con cuadros de estampados que, junto con los tiradores, le dan un toque de color:

expedit ikea cambiador

Uno enorme, de 5×5 que usan a modo de estantería (puede ser de un cuarto de bebé o de un salón). Con los juguetes del niño en la parte de abajo para que estén a su alcance:

expedit ikea grande estanteria

Por último, que viva la originalidad y los cuartos diferentes (aunque hay que tener sitio). No nos puede gustar más este mercado, con carrito y todo:

Expedit ikea market

Podéis ver más cuartos de bebé (no sólo de IKEA), en nuestro tablero de Pinterest.

Restaurante baby-friendly: restaurante El 80

Cuando tienes un niño, tus visitas a los restaurantes se reducen drásticamente. Sobretodo a algunos restaurantes. Cuando es muy bebé, con algunos niños tranquilos (y sin cólicos), aún puedes ir, pero en seguida tienes que olvidarte.

A mí me gusta quedar al aperitivo y a comer con amigos. Pero teniendo en cuenta que el niño come a las 13 aproximadamente, siempre me tengo que acabar llevando su comida, lo cual supone encontrar un restaurante baby-friendly donde me calienten el puré y tengan trona. Y esto es casi tan difícil como cuando os comentábamos aquí los restaurantes de carretera para ir con niños.

Los restaurantes tipo Vips, Gino’s, Hollywood, etc, suelen tener esas facilidades, pero si quieres comer algo que no sea ese tipo de comida, está más complicado.

Bueno, pues el otro día fuimos al restaurante El 80, en Majadahonda, Madrid. Ya lo conocíamos y nos había gustado mucho por su riquísima comida de mercado y su decoración. Pero esta vez, con niños, nos pusieron en un sitio un poco más apartado donde cabíamos bien y no molestábamos. Además nos pusieron trona, nos calentaron el puré, fueron encantadores y comimos fenomenal. ¿qué más se puede pedir? Ah sí, ¡incluso nos devolvieron el tupper lavado después de calentarlo!

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Tiene también terracita para el verano. Si voy descubriendo más restaurantes de este tipo y que sean baby-friendly, los iré compartiendo, y si sabéis de alguno, contádnoslo también!

5 consejos para viajar en coche con bebés

Hola de nuevo. Esperamos que hayáis tenido una buena Semana Santa y hayáis podido descansar y disfrutar del buen tiempo. Supongo que, leyendo el título pensaréis “ya podía haber escrito esto antes”, pero la verdad es que, ya podía haberlo sabido yo antes y lo hubiera compartido aquí. En cualquier caso, casi recién llegada, quiero dejaros estos cinco consejos que os pueden servir para los puentes que hay en mayo, para verano o cualquier fin de semana que viajéis ahora que hace parece que llega el buen tiempo.

Os pongo un poco en contexto: viaje de unas 5 horas (en condiciones normales), bebé de 10 meses y se pone malo el día antes de salir de viaje. Bueno, ahí van los consejitos (todos los que sepáis, por favor, compartirlos…)

5 consejos para viajar en coche con niños o bebés

1. Planificar el día de salida y el de vuelta.

Todos estamos ansiosos de empezar a disfrutar nuestras vacaciones, pero creedme que es mejor salir un día después y volver un día antes que “participar” en la “Operación Salida/Llegada”. Lo óptimo, salir un día antes y volver uno después 😉 pero no todos nos lo podemos permitir. Eso lo hicimos bien, salimos el martes y volvimos el sábado, así que ¡sin atascos!

2. Organizar la hora de salida de cara a las paradas obligatorias

Dependiendo de las siestas y de los horarios de comida, podréis salir a una hora o a otra. Por ejemplo, para nosotros, como come sobre las 13, lo perfecto hubiera sido salir sobre las 10 aproximadamente para que se durmiera su siesta matutina al poco de salir, parásemos a comer habiendo avanzado ya en carretera, y se hubiese dormido también la siesta de después de comer, llegando a tomar la merienda ya en la playita. Pero como se puso malo, se nos trastocaron todos los planes. El médico del día anterior no nos dejó tiempo prácticamente para maletas y el de la mañana del martes nos retrasó la salida y al final tuvimos que hacer otra parada para descansar y otra para la merienda.

3. Buscar sitios de carretera “baby-friendly”

Es decir, con un microondas para calentar el puré, a ser posible una trona y con cambiador. Todo esto limpio. Esto es algo bastante complicado, así que si sabéis de alguno que esté bien decidme y poco a poco vamos creando una guía de comer en carretera con bebés. Las grandes cadenas como Abades, Autogrill, Medas, La Pausa o Autogrill suelen tener al menos algunas de estas necesidades. Pero buscad dónde están antes de salir para elegir la que nos encaje con el horario del punto 2.

4. Entretenimientos varios

Aquí es donde más me explayaré:

Chupete. En principio, sólo le pongo el chupete al bebé en la cuna y para dormir. En ocasiones especiales, si se tiene que dormir en la silla también se lo doy. No lo evito porque piense que se les deforma la boca ni nada por el estilo, ni soy contraria a la gente que se lo da todo el rato, simplemente, a mí me funciona bien así, porque se entretiene con otras cosas y cuando se lo doy, realmente le tranquiliza. Pero el coche, y estando malito, ha sido una de esas excepciones. Así que yo he tenido uno a mano con chupetero incluido para que no acabase en el suelo del coche en el primer enfado.

Un bibe con agua. En una de las pausas que hicimos porque estaba cansado, me di cuenta que lo que le pasaba es que tenía una sed de caballo. Quizá nos la podíamos haber ahorrado de haberlo sabido dándole agua de vez en cuando.

Un par de juguetes. Eso sí, uno a uno. Cuando realmente se ha cansado de uno, se le da el otro. Si es posible, se lo atáis también con un chupetero. Mi hijo parecía un marine condecorado con tanta cosa pinchada al pecho…

Videos. Ya a punto de llegar, no podíamos hacer otra parada más, así que recurrimos a ponerle el Cantajuegos en el móvil. Para mí fue el último recurso porque si no me hubiera pasado todo el viaje así. Una vez que lo oye, ya no quiere quitarlo. Probad también con la música que os gusta a vosotros, en nuestro caso funcionó (al menos un rato).

Bolsa para la parada. Para que no te tengas que poner a abrir mil bolsas, lleva localizado un cambiador donde apoyar al niño, toallitas, klinex, pañales, la comida, baberochupe de repuesto,… Si das el pecho, el delantal de lactancia, por supuesto.

5. Paciencia, paciencia, paciencia.

Porque “el viajar no es un placer”, lo que es un placer es haber llegado al destino. Y si para nosotros es un rollo, para ellos muuuucho más. Cargad la maleta de paciencia porque se necesita. Adaptad vuestro horario de comida al suyo en la medida de lo posible. Música y snacks que nos hagan el viaje llevadero a vosotros también ayuda.

Aunque parezca un infierno, el viaje ha merecido totalmente la pena porque de verdad que, luego llegas a la playa o a donde sea, y se te pasa todo. Pero si llegas antes, ¡mejor!